domingo, 21 de agosto de 2016

Para ti

Me he perdido deliberadamente
en la tela de araña de la vida
y aún respiro.
He querido con tanta ansia
que he muerto varias veces
con los mismos besos
con los que he resucitado.
He echado de menos tan salvajemente
que me ha ahogado la impotencia
de no ver la luz del perdón en superficie.
Y al final siempre he aprendido
que para querer hay que besar,
con el alma y con el cuerpo.
Quizá un poco más con el alma
que con el cuerpo…
Que para perderse hay que andar
y que leer,
y ya sabíamos
que el que lee mucho y anda mucho,
ve mucho y sabe mucho.
Pero no sabíamos nadie
que el que lee mucho aprende
a demandar demasiado
y el que anda mucho
a veces se pierde
en la tela de araña de la vida.
También aprendí
que arriesgar en balde
pone en riesgo la cordura
pero arriesgar con causa
aporta vida.
Y la vida es lo único que queda
cuando ya no queda nada.

miércoles, 27 de enero de 2016