martes, 28 de julio de 2015

Un hoy, hace dos años

Me cansé de esperar a los domingos para quererte,
y a los miércoles para que tú me quisieras.

Dejé de mirar hacia atrás sólo cuando el viento
empujaba fuerte hacia delante.
Y al final se me quedó toda la vida desencajada
en dirección opuesta a mí misma.

Pero después de todo he aprendido a aprender
que me da pena
toda la que ahora espera a los domingos para quererte,
pero mucha más aquella que espera a los miércoles
sólo
para que la quieras.

Como el que ansía agosto cuando llega septiembre...

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